jueves, 4 de julio de 2013

LOS CAMINOS DEL SEÑOR JOE LEWIS - REVISTA VEINTITRES

Después de una década de lucha, la Justicia obligó al empresario inglés a habilitar una ruta de ingreso a Lago Escondido a través de sus tierras. Pero el gobernador Soria recibió a su testaferro, que volvió a la carga con el cuestionado proyecto del aeropuerto en El Bolsón.

 El magnate británico Joseph Charles Lewis es, para muchos habitantes de la Patagonia argentina, algo así como el eje del mal. O del “biosaqueo”. Una práctica que consiste en el avance y la consolidación de diferentes y poderosos grupos transnacionales que, en su práctica empresaria, actúan como carteles en operaciones ligadas a la compraventa de invalorables extensiones de territorio.
Estos sectores dominantes, de los cuales “Joe” Lewis es su principal exponente, participan de la renta y el control real del territorio amparados generalmente por el poder político local y provincial. Un poder que se ha vuelto explícito días atrás, cuando el flamante gobernador de Río Negro, Carlos Soria, recibió en su primera audiencia de gobierno al presidente de Lago Escondido, Nicolás Van Ditmar, socio de Lewis, quien le acercó el polémico proyecto para construir un aeropuerto alternativo al de San Carlos de Bariloche en la zona conocida como la recta de El Foyel o “la recta de Lewis”, cercana al ingreso de la estancia Hidden Lake, la polémica morada de Joe.

El deseo de contar con un aeropuerto para sus comodidades y ambiciones comerciales no es nuevo para Joe y sus amigos. En menos de diez años hubo tres intentos –monitoreados por Joe y motorizados por el testaferro Van Ditmar– para tener un aeropuerto desde donde moverse en su jet Global Express, a pocos kilómetros de su mansión.

Según un fallo reciente de la Justicia rionegrina, la propiedad de Lago Escondido está asentada ilegalmente sobre el camino público de Tacuifí, el único acceso vehicular por el que el público podría llegar a las costas del lago. Pero Lewis y Van Ditmar siempre se resistieron a abrir el camino, hoy vallado con trece tranqueras vigiladas permanentemente.

La diputada rionegrina Magdalena Odarda todavía recuerda la accidentada travesía cuando acompañó la inspección ocular que hizo el juez Víctor Sodero Nievas, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Río Negro, que falló a favor de los reclamos de la comunidad andina por el libre acceso a los lagos. La comitiva, que incluyó a Eduardo Buzzi de Federación Agraria, inspeccionó el acceso desde Tacuifí al Lago Escondido.

“Se descubrió que el último tramo de tres kilómetros del camino de Tacuifí se ensambla con el camino privado de Lewis. Se pudo comprobar que ese camino, que antes era vecinal, fue usado exclusivamente por Hidden Lake: tal es así que el camino viejo pasa por medio de las mansiones de Lewis. En su momento se vendió la tierra con camino vecinal incluido y ellos construyeron sus mansiones arriba. En las sentencias públicas del juez quedó determinado que el camino es público”, explicó Odarda, autora del proyecto de ley que protege los glaciares y ambientes periglaciares rionegrinos.

“Eso molestó tanto a la gente de Lewis –sigue Odarda– que Van Ditmar organizó una movilización en micros a la plaza central de Viedma. Se asentaron para exigir que se defienda la propiedad privada. Amenazaba con que si se seguía adelante con el camino de Tacuifí, Lewis iba a dejar en la calle a más de 100 trabajadores. Vinieron en micros y 4x4, trajeron baños químicos, carpas especiales, contrataron fuerzas de choque y criollos montados a caballo. Fue un piquete vip. Le hicieron un escrache al juez Nievas en la casa donde vive su familia. Antes de irse, le pidieron al ex gobernador Miguel Saiz que detuviera al juez”.

En la plaza, Van Ditmar dijo: “Vamos a defender la propiedad privada con el Winchester en la cintura. La Justicia por mano propia muchas veces es el camino”.

El acceso por el camino de Tacuifí pretendido por la población existe desde 1973. El otro acceso público demanda dos días de ida y otros dos de vuelta por senderos y acantilados de montaña, como prueban las fotos que acompañan esta nota. Es necesario contratar baqueanos a caballo que guíen la dura travesía y dormir en refugios de montaña. Ese camino, que deposita a los turistas en la desembocadura oeste del lago, casi al límite con Chile, es el que Hidden Lake SA pretende que use la gente. Así evitan que pasen cerca de su mansión. En cambio, por el de Tacuifí se accede en dos horas en auto. Sólo faltaría construir un puente al lado del ya construido por Lewis, que no deja usar su camino privado.

Hace pocos días, la Justicia rionegrina rechazó la recusación del juez presentada por los abogados de Lewis, y Nievas volvió a insistir en la apertura del sendero. “Le pedí al juez que ordene las obras para que en esta temporada estival se pueda entrar libremente y se pueda llegar al lago garantizando la integridad de las personas, que sea igualitario. Estamos a la espera”, dijo Odarda, y agregó que el dictamen sobre el caso de Lago Escondido es considerado como la primera sentencia contra la extranjerización de tierras y fija jurisprudencia sobre el libre acceso humano al agua, costas y lagos.

Pero Joe nunca actúa solo. Desde su llegada a la Argentina ha contado con satélites nacionales afines a conquistar voluntades para luego ponerlos al frente de sus empresas como embajadores bursátiles locales. La periodista e investigadora rionegrina Susana Lara sigue desde hace años lo que ella considera “la recolonización del territorio”. En diálogo con Veintitrés sostuvo: “Tavistock Group de Charles Lewis y Belgian Urban Renovation Company (Burco) del belga Jean de Cloet, con sus embajadores argentinos encabezados por Marcelo Mindlin (de Pampa Energía Holding y grupo Dolphin) y Van Ditmar (Inmobiliaria), entre otros, representan flujos de capitales clave en la apropiación estratégica del territorio reiniciada en la década del ’90 en la provincia de Río Negro. Hoy conforman un bloque de hecho que jaquea especialmente a la zona de la cordillera andina. Los avances del capital privado son ejercidos sin mediar privatizaciones de costas de ríos, lagos y océanos; ni de bosques y formaciones glaciarias. Todo presuntamente legal, a partir de que las administraciones locales y estatales hicieron propios los intereses estratégicos de estos grupos económicos. El proyecto del aeropuerto en la zona de El Bolsón financiado por Lewis es un ejemplo paradigmático de esta mecánica”.

En su página web, Tavistock se dice propietaria de más de 50.000 hectáreas en la Argentina. “Pero nosotros solamente tenemos documentada en la provincia el establecimiento Lago Escondido con 11.009 hectáreas en cercanías de El Bolsón, una fracción de 329 has lindera a la llamada recta de El Foyel, sobre la ruta 40 que une El Bolsón con Bariloche; una fracción de 274 has linderas a Lago Escondido y dos campos de 13.239 has en la zona de Playas Doradas, Sierra Grande”, recuenta Lara. El aeropuerto Playas Doradas SA, construido a pedido de Lewis, recibió denuncias en la Fuerza Aérea porque estaría funcionando sin radares: el Estado no tendría control efectivo sobre qué aviones operan en un aeropuerto del tamaño de Bariloche, ubicado en el área de seguridad de frontera, a 1.000 metros del mar y a dos horas de vuelo de las Islas Malvinas.

Hay otra denuncia que involucra a los negocios de Lewis en tándem con Mindlin. Ambos aparecen en una denuncia realizada por el ex legislador del Bloque Foro Rionegrino y actual ministro de Producción de Soria, Luis María Bardeggia, respecto de la transferencia de una serie de inmuebles fiscales a manos privadas. Sobre esto, Lara sostiene: “El grupo argentino encabezado por Marcelo Mindlin tiene cuatro parcelas identificadas en la investigación de los ex legisladores Bardeggia y Luis Eugenio Bonardo por un total de 19.969 hectáreas. Tres terrenos conforman un bloque sobre el río Alto Chubut, en tanto que el cuarto linda con Lago Escondido sobre el río Foyel, donde se realiza una laguna artificial”. Bardeggia fue consultado para esta nota pero no contestó los llamados.
Oscar Giménez, periodista de El Bolsón, traduce en palabras el escozor que provocó en la comarca andina el lobby montado por Van Ditmar para instalar en la agenda de Soria la posibilidad de construir el tan ansiado aeropuerto: “Soria había dicho que iba a investigar los desmanejos en la entrega de tierras fiscales pero el 12 de diciembre privilegió a Van Ditmar concediendo esa primera entrevista y utilizando como justificativo el tema de las cenizas expulsadas por el volcán Puyehue, a raíz de que el aeropuerto de Bariloche no opera con facilidad. La comunidad de El Bolsón ya rechazó dos veces esta idea, la ultima mediante un plebiscito en el que la negativa obtuvo un 70 por ciento. Ese mismo aeropuerto es el que ofrecen por tercera vez, ahora a Soria”. Odarda, ex candidata a gobernadora en las últimas elecciones, agrega: “Tendrían dos aeropuertos a la misma altura del mapa, cerca de la frontera. Todo en manos de un grupo inversor inglés, cuando el Senado se apresta a aprobar la ley contra la extranjerización de tierras. Este grupo económico tiene más poder que el Estado, ya que son recibidos en la primera audiencia de gestión”.

Además, la recta de El Foyel está a 80 kilómetros de Bariloche y a 30 de El Bolsón. “¿Por qué no le agregan 400 metros a la pista del aeropuerto de El Bolsón? –se pregunta Giménez– Esa es la contraparte que nadie le plantea a Soria y que los habitantes de la comarca andina le planteamos al ministro de Turismo, Enrique Meyer, en su visita del 21 de diciembre a la provincia de Río Negro l
Informe: Jorge Repiso.

El empresario Marcelo Mindlin, ligado a Lewis y a la soja china

Las compras de tierras en la cordillera son parte de un nuevo desembarco estratégico.
El empresario Marcelo Mindlin, líder en el negocio de la energía en Argentina, participa del acuerdo con China por los agrocombustibles en Río Negro.
El carácter escurridizo del agua –dulce y potable, abundante, derrochada, codiciada- es en la provincia de Río Negro más fácil de aprehender que los negocios que existen en torno a ella. Después de analizar documentación y conflictos que involucran en la Patagonia la puja por la tierra y el agua -conjunta y especialmente-, estamos en condiciones de aportar algunos elementos provisorios sobre las modalidades de apropiación de la renta de la naturaleza por parte del capital privado, con la participación activa y decisiva del Estado de Río Negro tanto para financiar la continuidad estratégica del proyecto neoliberal en esta etapa como la propia permanencia coyuntural en el gobierno y/o la burocracia estatal.
En este informe desarrollaremos dos vertientes de un caso particular en el proceso global del despojo[1] con la intención de contribuir a interpretar que no estamos frente a hechos aislados sino a la cristalización de nuevas formas de apropiación de la naturaleza y de su renta, para la que ya no nos alcanzan categorías de análisis tales como nacional/extranjero, privado/estatal, entre otras[2].
Las vertientes del caso son:
-  Las inversiones y proyectos propios del grupo Mindlin[3] en la región; y,
-  El financiamiento del grupo Mindlin al estado de Río Negro y a la fracción en el gobierno.

    1. Tierras & agua & energía en la cordillera

Durante los años ’90, Marcos Marcelo Mindlin[4] y Eduardo Elsztain fueron los socios argentinos del financista húngaro George Soros en IRSA, el holding de los shoppings y otros negocios inmobiliarios y rurales. El trío fue gran beneficiario de la maniobra fraudulenta de la privatización del Banco Hipotecario Nacional. Soros se retiró en 2000, después de haber obtenido ganancias por más de 500 millones de dólares y haber especulado con los bonos argentinos antes de la debacle de 2001[5], contribuyendo en desatarla en modo decisivo al fugar divisas al exterior. Mindlin está incluído en una investigación judicial federal por lavado de dinero con operaciones y cuentas a través de la banca JP Morgan[6].
Ya como cabeza de su propio grupo económico, consolidó su papel de liderazgo en el sector de la generación, transporte y distribución de energía en Argentina[7], siendo crucial su alianza estratégica para las nuevas líneas de producción de gas con el gobierno nacional de Cristina Fernández y el gobernador neuquino Jorge Sapag[8].
El análisis de este grupo económico en relación a la energía e hidrocarburos, especialmente en la región patagónica, excede las intenciones de este informe que busca centrarse en operaciones de aparente menor envergadura, aunque centrales en la relación directa con la fracción del capital y de la burocracia en el ejercicio del gobierno en Río Negro.
Hasta ahora está comprobado la participación de Mindlin en la compra de dos campos (uno de 14.650 has. en la naciente del río Alto Chubut y otro de 700 has. en El Manso lindero a Lago Escondido) y por el proyecto de la central hidroeléctrica con agua que nace y circula dentro de Lago Escondido presentado por Pampa y Energía SA, firma del grupo empresario que lidera. Las operaciones de compra venta en la zona andina de Río Negro se formalizan en 2009 y 2010.

    Río Alto Chubut. La fracción sobre la que tenemos mayor documentación y conocimiento directo es sobre la que está ubicada en las nacientes del río Alto Chubut, que afecta a la ocupación tradicional de la comunidad mapuche Kom  Kiñe Mu y sobre la que la inmobiliaria van Ditmar presiona constantemente por lo menos desde 1999[9].

En 1999, Federico van Ditmar descendió del helicóptero de Lewis y personalmente recorrió las viviendas rurales de los pobladores instándoles a vender para el británico. El alerta y la negativa de los mapuche derivó en la denuncia pública y el retiro de la oferta de venta por Internet de 10.000 has. en la zona. De entonces quedó signada como “campo de Lewis” la antigua apropiación de Miguel Guajardo, sumada a la presencia activa de camionetas con el logo de Hidden Like SA y personal de esa firma en las tareas de desmonte y alambrados, sin que en la zona se haya oído ni siquiera pronunciar el apellido Mindlin.
Guajardo, ex intendente municipal de El Maitén, por décadas ocupó como fiscalero el campo de más de 14.000 has, a pesar que no reunía las exigencias de la ley de Tierras Nº 279 de Río Negro. Desde esa condición de fiscalero presionaba a los mapuche de la KKM sobre las tierras altas de veranada. Llegó a intentar mensurar 15.000 has. e intervino en compra-ventas que concretó van Ditmar.
Finalmente, en 2008 la provincia otorgó en venta el campo a Guajardo y un empleado de la inmobiliaria van Ditmar. Los socios compran las 14.698 hectáreas por un millón trescientos treinta mil ochocientos treinta con 37 centavos ($ 1.330.830,37). La sola división del precio por la cantidad de hectáreas transferidas nos arrojan la cifra de poco mas de noventa ($ 90) pesos por hectárea. A tres meses de contar con la escritura, en 2009 transfirieron la propiedad a favor de Marcos Mindlin. Los diputados rionegrinos Luis Bardeggia y Luis Bonardo investigaron esta operación, cuya denuncia penal por la operación fraudulenta está radicada en un juzgado de Viedma[10].
En Internet todavía está activa una oferta de venta subida con datos de 2006 http://www.tierrasenpatagonia.com/pdfs/altoriochubut.pdf. Esa oferta comercial fue totalmente ilegal ya que, según la documentación oficial de la venta a Guajardo-Carrillanca y de éstos a Mindlin, para 2006 el campo era fiscal y no podía comercializarse a través de una inmobiliaria.
Demás está decir que Mindlin no hubiera podido acceder a la propiedad en el marco de la ley de Tierras, cuyas exigencias no puede reunir un empresario.
El campo que por años atesoró Guajardo para finalmente ir a manos de Mindlin está ubicado en la zona de las nacientes del río Chubut, cuya cuenca abarca una superficie de 53.234,48 km2 según datos oficiales[11]. El Alto Chubut nace en el cerro Carreras (2000 msnm), incluído en otra dudosa operación inmobiliaria de la provincia de RN en favor de la belga BURCO.
Está ubicado sobre la cota 1000 y comprende una zona de bosque prácticamente intacto con varios relictos de lenga. El aprovechamiento energético del curso de agua es un sueño largamente acariciado, entre otros por el propio Guajardo que durante su gestión municipal no dudó en ofrecerlo a capitales canadienses para emplazar una fábrica de celulosa de papel.
Aguas abajo de la propiedad de Mindlin otro poderoso usa y abusa de las aguas del Chubut. Al ingresar a la estancia El Maitén de Benetton históricamente la firma desvía el curso de agua, para lo que cuenta con la autorización de la autoridad de aguas provincial de RN (DPA).
Durante el invierno del 2010 ya se advirtió el movimiento de personal hacia el Alto Chubut para tareas de desmonte y quema de pastura natural en la zona, incluso en la conocida como Cañadón del Diablo, prácticamente inaccesible. Bernardo van Ditmar, administrador de Lewis en Hidden Likke, en las camionetas de esa firma, se encargó personalmente de algunas tareas ayudando así a mantener bajo las sombras al verdadero titular de la escritura dudosa.
La zona del Alto Chubut también es escenario de intervenciones y plantaciones de pinos exóticos de la mano de Empresa Forestal SA (Emforsa), de capitales mixtos, con la participación de hombres ligados a las operaciones y apropiaciones de van Ditmar.

    El Manso. Esta fracción está a nombre de Damián Mindlin, socio y miembro de las firmas que lidera Marcos Marcelo por lo que no existen dudas sobre la conexión de negocios y de poder.

El año pasado la Dirección de Tierras y Colonización de Río Negro dispuso  la adjudicación en venta de un campo de 700 has. ubicado en la zona de El Manso, en área de frontera, a Damián Mindlin. En este caso el valor de la hectárea trepó a $ 470,31. Es es lindero al de Lewis en una extensión de 4 kilómetros.
Fue una adjudicación directa del fisco a Damián Miguel Mindlin. Es director titular de Powerco SA e Inversora Diamante SA; vicepresidente de Dolphin Finance SA y Pampa Holding SA, entre otros cargos directivos que constan en documentación oficial, por lo que jamás podría haber accedido a la compra de tierra fiscal si las autoridades rionegrinas hubieran respetado la legislación vigente.

    Presa sobre el río Escondido. Pampa Energía, la firma de Marcos Marcelo y Damián Miguel Mindlin, es la que presentó el proyecto para construir una central hidroeléctrica en las tierras de Lewis.

En setiembre del año pasado, en medio del debate por el derecho al libre acceso a la costa del lago Escondido, se presentó el proyecto como parte de la estrategia tendiente a mostrar los aportes de inversión “social” que supuestamente representa la presencia el británico en la región. En la última sesión legislativa del 2010 se aprobó por mayoría la ley de construcción de esta hidroeléctrica, por lo que el proyecto de Mindlin/Lewis es ahora cuestión e interés de estado.
Desde nuestra perspectiva, la intención de generar 14 MW con una central y el uso industrial de agua dulce sin contaminar de la zona de cordillera debe verse como un movimiento coordinado de pinzas sobre la región del cerro Carreras donde nace, entre otros, el río Foyel que da origen al río Escondido en la cuenca hídrica del Pacífico. De la otra ladera del Carrera recordamos nace el Chubut con desagüe al Atlántico[12].
De la propiedad del suelo a la apropiación de los caudales de aguas y sus nacientes.
2. Financiamiento privado a la gestión radical. Una génesis.
El reciente conocimiento público y debate sobre los términos del “Acuerdo de Cooperación para el proyecto de inversión agroalimentario entre la empresa estatal China Heilongjiang Beidahuang State Farms Business Trade Group y el Estado de Río Negro”, que merece un análisis particular en otro momento, tuvo la virtud de poner en foco al Banco de Servicios y Transacciones (BST). Este acuerdo establece en su artículo 8 que el gobierno de Río Negro “pone a disposición” de la firma china “para el asesoramiento y gestiones financieras de ingresos de fondos al BST quien actualmente opera como Banco Fiduciario de Río Negro[13] de fondos multilaterales provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a fin de garantizar transparencia y agilidad financiera”.
Los fondos fiduciarios y la intervención de la banca privada en la gestión del financiamiento internacional al Estado (que es deuda externa pública) son mecanismos creados a consecuencia del desmantelamiento total del aparato del Estado y no como resortes compensatorios –del vaciado Banco Provincia RN, por ejemplo- sino como beneficiarios directos de las privatizaciones implementadas por los organismos internacionales de crédito y el capital trasnacional durante el gobierno de Menem-Cavallo a nivel nacional y la gestión radical Massacesi-Mendioroz en la provincia.
BST I. La historia oficial del desembarco del BST en Río Negro podemos rastrearla por los partes de prensa de Casa de Gobierno[14] con asiento en Viedma, capital provincial. Algunos de los primeros pasos públicos fueron:
- En julio de 2005 el actual gobernador Miguel Saiz (radical “K”) presidió la firma del contrato entre el BID y el BST que se transformó en el administrador fiduciario de los fondos del crédito para el desarrollo del Proyecto Río Negro del BID.
- En marzo de 2006 el gobernador firmó el preacuerdo para la utilización de una línea especial para las PyMes de la provincia, otorgado por el BID, interviniendo el BST como fiduciario y el Banco Patagonia como institución financiera intermedia. Por entonces en estos actos protocolares actuaba Roberto Domínguez como vicepresidente del BST.
El BST nació en diciembre de 2002, cuando el Grupo de Servicios y Transacciones le compró a General Electric Capital el Heller Financial Bank, según la prensa de Buenos Aires. Su capital accionario está compuesto por el Grupo ST SA (97%) y ST Inversiones (3%). En enero del 2010 el Banco Central autorizó la fusión entre BST y Credilogros Compañía Financiera S.A.
BST II. Según información y rastreo propio en Boletines Oficiales, actas del Banco Central de la RA y publicaciones en la prensa, el BST es del grupo Mindlin, los mismos hermanos nuevos vecinos en la cordillera.
El grupo ST SA está integrado para agosto de 2010 por Pablo Bernardo Peralta (presidente), Marcos Mindlin (vice), Roberto Domínguez, Eduardo Oliver, Julián Racuchi, Damián Mindlin y Ariel Schapira como directores titulares[15]. Los Mindlin habían ingresado al directorio para noviembre de 2007[16].
A la vez, la firma ST Inversiones SA para 2007 estaba integrado por Pablo Bernardo Peralta, Eduardo Rubén Oliver, Abus Las Américas I SA y Dolphin Créditos SA, entre otros. Para esa misma fecha, Dolphin Créditos SA estaba a cargo de Marcos Mindlin (presidente) y Damián Mindlin (vice).
Según actas públicas de directorio y documentación del central, para 2009 firman un preacuerdo de fusión el BST (Peralta como presidente) y Credilogros Compañía Financiera SA (con Domínguez como director), un ejemplo de juego de identidades financieras imposibles de diferenciar.

Recordemos que el BST es parte del Grupo Servicios y Transacciones (GST) que, a su vez, se extiende a otros rubros como el agropecuario. Tiene presencia en la provincia de San Luis y en Uruguay.
Una lectura del caso Mindlin
En el acuerdo agroalimentario con China como en el desembarco del grupo Mindlin en operaciones inmobiliarias -de alcances desconocidos aún- confluyen procesos de mediano plazo, en cuya génesis no necesariamente intervinieron. Incluso, es importante advertir como las intenciones originales de van Ditmar y Guajardo para la zona de la naciente del río Alto Chubut del ‘99 no pudieron plasmarse por la oposición del pueblo mapuche, las que doce años después reaparecen en una alianza de fracciones de poder con renovados actores y modalidades todavía no desplegadas en toda su magnitud.
A la vez -y de (tras)fondo-, los dispositivos financieros y de deuda pública provincial son uno de los aspectos menos debatidos y conocidos de la política regional, por lo que hasta ahora no ocupa ni una línea en la discusión pública ni en la institucional del acuerdo con China.